El Bosque Nº 13
El Bosque Nº 13
Siddharta se inclinó, levantó una piedra del suelo, y la sostuvo en las manos. 
- Esto - declaró mientras la manipulaba - es una piedra y dentro de poco tal vez se convierta en polvo, en tierra, de allí pasará a ser planta o animal o quizá un ser humano. En otro tiempo hubiera dicho: ‘Esta piedra sólo es piedra, sin ningún valor, pertenece al mundo de Maya; pero como en el círculo de las transformaciones también puede llegar a ser un ente humano y un espíritu, por ello es valiosa’. Así habría pensado en otro tiempo. Pero ahora pienso: ‘Esta piedra es una piedra, al mismo tiempo es animal; también un dios, también un Buda; no la venero ni la amo por lo que algún día podría llegar a ser, sino porque ya es y siempre ha sido todas estas cosas, desde siempre. Y precisamente esto que ahora se me presenta como una piedra, que ahora veo en forma de piedra, merece mi amor por ser lo que es. Le doy valor y sentido a cada una de sus líneas y huecos, a sus colores, a su dureza, al sonido que produce cuando la golpeo, a la sequedad o humedad de su superficie. Hay piedras que al tocarlas parecen aceite o jabón, y otras semejan hojas o arena, y cada una es diferente y venera al OM a su manera; cada una es Brahma, pero a la vez es una piedra, cualesquiera que sea su textura, y esto es precisamente lo que me complace y me maravilla y es digno de admiración. Pero no hablaré más sobre esto. Las palabras no expresan bien los pensamientos: en cuanto se pronuncia algo, ya cambia un poquito, se distorsiona, pierde sentido. Y también esto es bueno y me parece justo, que la sabiduría y tesoro de una persona parezca necedad y locura a otra’. 
“Siddharta” - Hermann Hesse
relentlesstraveler:

Tree of Life.
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…Me acerco a tí por el camino de los círculos concéntricos…
…Me acerco a tí por el camino de los círculos concéntricos…
…Me acerco a tí por el camino de los círculos concéntricos…
…Me acerco a tí por el camino de los círculos concéntricos…
Hoy te he visto donde no estabas, en el espacio que queda entre las ramas y entre las hojas, en un vacío teñido de tí, que ya no es vacío sino árbol… Y ahora ¿Qué ocurre? Yo me fundo con ese espacio verde y amarillo, por los ojos y la frente, y abro la boca para que la ocupes también y los dedos me crecen fuertes como ramas.
Hueles antiguo, sabes intenso.
Me acerco a tí por el camino de los círculos concéntricos.